El pintor italiano Enrico Bressan es un perfecto observador de lo
pequeño. De esa afición, y de su escuela Pop, han surgido
esos cuadros apasionantes en los que un fragmento de percha, un enchufe,
una colilla o una concha de almeja van y vienen por el lienzo, sin dejarse
descubrir. Una pintura alegre, llena de color y vida.
Obra disponible: Cuadros y obra gráfica.