La fotografía de Alberto García-Alix es tan contundente
como su vida. Sus imágenes, de una enorme ternura y respeto, retratan
la vida que se mueve en la ciudad. Sus retratos, sus personajes, son príncipes
sin corona. Premio Nacional de Fotografía 1999, es uno de los fotógrafos
españoles más intensos.
Obra disponible: Fotografías